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miércoles, 28 de enero de 2009

La termodinámica de la mentira

¿Cómo se mueven las fichas en el inacabable despelote financiero?


El año pasado, un ingeniero espacial piloteaba la tormenta. Bush y Paulson lo designaron jefe de la oficina que condujo el salvataje. Es cuestionado por su carrera meteórica y su pasado financiero.
Se llama Neel Kashkari, era subsecretario del Tesoro para los Asuntos Internacionales y el Desarrollo Económico, y, luego, tuvo el título de director de la Oficina de la Estabilidad Financiera , con el que se encargó del subsidio estatal más grande de la historia, aquel que la administración Bush quiso utilizar para frenar la estampida financiera.

Los vínculos de Kashkari con la administración republicana no son nuevos, ya que fue un pequeño financiador electoral del presidente Bush y un dirigente del gigante banco de inversiones Goldman Sachs, al igual que su mentor, el ministro del Tesoro Paulson.
¿Goldman Sachs?!! Me suena. ¿No les suena?
tal vez porque apareció muy seguido en lso medios el pasado trimestre.

Goldman Sachs y Morgan Stanley se transforman en bancos comerciales

Con tono de obituario adicional dentro de la lista de notables víctimas que se ha cobrado la crisis crediticia en la mayor economía del mundo, la Reserva Federal ha autorizado que los dos grandes bancos de inversiones supervivientes -Goldman Sachs y Morgan Stanley- se transformen en bancos comerciales. Una reinvención forzada por las circunstancias que no solo supone el final de dos décadas bastante legendarias en Wall Street, sino que sirve también para ilustrar los profundos cambios que el «tsunami» hipotecario ha impuesto a toda la industria financiera de Estados Unidos con un panorama resultante en el que la gran banca tradicional se presenta como gran beneficiada.

El cambio estatutario de Goldman Sachs y Morgan Stanley, supuestamente solicitado desde hace tiempo pero autorizado con inusual celeridad por la «Fed», supone que a partir de ahora las dos instituciones estarán sometidas a mayores regulaciones y nuevos requisitos ampliados de capital

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¿O sea que los que van a administrar la guita para ´salvar´ a los banqueros especuladores, son en realidad empleados de estos? Lo cual deja a las claras que se trata de lobos disfrazados de oveja y de que es una maniobra más para sacarle la guita a los pobres mediante campañas de intimidación y tecnicismos, retratadas curiosamente no ucho tiemp antes en un libro de Naomi Klein, La doctrina del shock.


Mientras tanto, por poner un ejemplo, la Argentina tiene millones de empleados estatales preocupados por cambiar el celular que ni se inmutan por lo que se nos viene.

De algún culo va a salir sangre, y no va a ser de Goldman Sachs ni de Morgan Stanley ni de ningún otro banquero ni de Bush (ni del papapfrita McCain ni de Burako Obama)

Yo sugiero empezar a amarrocar lo poquito que se pueda (alimentos no perecederos, porque vean el dólar) porque la tormenta que se avecina se parece a la del final de Terminator.

Hoy leyendo los díarios no se peude más compartir cierta indignación y deseperanza. Las riendas del mundo están hoy en manos muy truchas, y vivimos rodeados de mucho garca, asi que hoy particularmente me siento con arrebato asesino, sobre todo con noticias como estas.



Y a su vez sentí cierta empatia por Alejandro Di Marzio, el argentino que emigró en 2002 y ahora lo embocó el corralito en Islandia. ¡En Islandia! Se imaginan al tipo en 2001 en Argentina diciendo: ¨Que país de mierda. Hay que irse al otro culo del mundo donde el sistema funcione. A un país europeo donde el Estado sirva. Me voy a a Islandia, dice la Unesco que es el mejor país del mundo: tienen 100% de alfabetismo y ahi nadie jode a nadie. No hay pobres. Y es Europa. Hay que bancarse el frío y aprender islandés, pero con el inglés me arreglo. Vivis tranquilo y no estás en manos de funcionarios inútiles y ladrones, banqueros garcas y especuladores, como acá. ¡A mí no me cagan más!¨.

Peeeero, seis años más tarde...



En Islandia cayó el Gobierno, hay corralito y cacerolas
La crisis financiera pulverizó al sistema bancario, que sustentaba la bonanza subártica de los 320 mil habitantes. Es la primera administración que se va por la debale financiera mundial.



El gobierno de Islandia, una pequeña isla del norte de Europa de 320.000 habitantes, se convirtió así en la primera administración que cae por los efectos de la crisis financiera mundial, al haber sustentado su bonanza económica en el sector bancario. En octubre, el gobierno tomó el control de los tres primeros bancos del país para paliar su falta de liquidez y salvarlos de la bancarrota, pero la inmovilización de los depósitos indignó a los islandeses, muchos de los cuales han perdido su empleo y ahorros.






¿No sabía este señor que donde las cosas estén bien van a a ir los garcas a cagarlos a todos? Por eso se los llama garcas. Él no estará particularmente preocupado, pero el corralito existe.

Según las leyes de la termodinámica, un sistema tiende siempre al equilibrio. Si vos tirás un sorete en un estanque impoluto, el sorete no se va a degradar sin consecuencias. Lo que va a pasar a la larga es que las moléculas del sorete se esparzan en forma uniforme por todo el estanque. Y luego vienen las bacterias y demás inmundicias.


Lo mismo pasa con todos los soretes de este mundo. Por eso a larga la mierda nos tapa, sin importar cuán alto sea el banquito (perdon por la palabra) al que nos subamos.

domingo, 23 de noviembre de 2008

the millenials

The millennials, una generación que desafía la creatividad docente

Habituados a la tecnología, ven la universidad como un servicio y demandan a los profesores contención.

extrapolado de

Raquel San Martin LA NACION


Sábado 22 de noviembre de 2008

La tecnología es parte de su paisaje cotidiano y saben que un empleo no es para siempre. Ven la universidad como un espacio de socialización y un servicio, y valoran a sus docentes tanto por lo que saben como por sus capacidades de transmitirlo y generar vínculos personales con ellos.
Así son los "millennials", la generación que hoy puebla las universidades [ya da miedo el 2do párrafo] y está obligando a los profesores a redefinir sus modos de dar clase.


La descripción proviene de una investigación realizada por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) entre sus alumnos, en la que se buscó aplicar los estudios sobre generaciones en los Estados Unidos y en algunos países de Europa, que han caracterizado a los "millennials" -nacidos entre 1985 y 2000- como el grupo que sigue a los escépticos, pragmáticos e individualistas miembros de la Generación X. Hedonistas e impacientes, los "millennials" valoran las opiniones personales -el auge de los blogs va en ese sentido- y fueron criados como consumidores.


[Acá hay que hacer un punto: ¿Valoran las opiniones personales basadas en qué? Demasiado jóvenes para hablar desde la experiencia, demasiado despreocupados para hablar desde el conocimiento, demasiado pajeros para hablar desde el trabajo. ¿Qué valor puede tener su opinión? Y fueron criados como consumidores: ya se sabe que el consumidor no debe opinar, no debe pensar. Sólo debe reaccionar ante el producto y consumirlo.]


A través de focus groups y encuestas, iniciadas en marzo de 2007 como parte de un proyecto que continúa, la intención de la UADE fue retratar las visiones de sus alumnos sobre el mundo del trabajo y la universidad, con el objetivo de ofrecer a sus docentes herramientas para las clases. Ante la consulta de La Nacion, profesores de otras universidades compartieron en gran medida el diagnóstico y plantearon matices.


"Un dato central en esta generación es la tecnología. Lo que para nosotros es un aprendizaje, para ellos es un a priori", dijo a La Nacion Martín Cuesta, director del Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades de UADE, que coordina el estudio.


Los "millennials" son "nativos digitales", es decir, crecieron rodeados de pantallas, Internet y dispositivos de comunicación con cientos de funciones, lo que se traduce en una nuevo rol [literal] para los docentes. "Está bien que la tecnología sea una herramienta pedagógica, pero también hay que enseñar a los chicos a usarla. El ambiente del aula debería incorporar la velocidad de la tecnología, pero también ponerle freno [dar clases por chat y cortarles a electricidad]. Por ejemplo, no dejar que los alumnos usen abreviaturas o emoticones en trabajos académicos. Y antes de pedir un trabajo, los docentes deberían revisar qué hay publicado en la Web para detectar copias", dijo Cuesta.


[Claro, los docentes deberían enseñar EN LA UNIVERSIDAD que no se debe escribir como si fuera un chat o el guardapolvo de la compañerita. Ya me olvidé para que servía la escuela primaria y el secundario. Y deberían leer lo suficiente como para saber cuándo un alumno está redactando o copiando. O desarrollar los exámenes o trabajos de modo tal que se induzca a razonar, no a buscar la nota final.]

La inestabilidad como regla
Nacidos en democracia, estos chicos ya la dan por sentada, tanto como entienden la inestabilidad del empleo [Noto cierta confusión en la cronista, al poner en un mismo nivel a la democracia con las oportunidades laborales, como si la desocupación fuera un fenómeno democrático]. "Tienen la experiencia [la vivencia, diría yo, porque la experiencia...] de ver cómo sus padres perdieron sus trabajos en los 90. Para ellos, el empleo no es estable", dijo Cuesta. [Igual, estos de la UADE no sé si habrán visto cómo muchos de sus padres perdieron el empleo. Que queda para los de la universidad de Tucumán entonces].

En ese ambiente, el sentido de la universidad es diferente. "La educación es un servicio, más que una vía de ascenso social. La experiencia universitaria es un espacio de socialización en el marco de la extensión de la adolescencia", dijo Cuesta. [¿hasta qué edad llegará la adolescencia en el 2050?]


Con ese diagnóstico coincidió Jorge Sztrajman, profesor titular de la cátedra de Física del CBC. "Antes, la universidad aseguraba una carrera, ahora ya no, porque las cosas pueden cambiar todo el tiempo, los conocimientos son efímeros y los chicos toman estas mutaciones como algo natural", dijo. Y dio un ejemplo: "Muchos chicos no terminan carreras, como computación, porque el mundo del trabajo ofrece salidas más atractivas [sobre todo los viernes y sábados] y el título muchas veces no tiene tanto valor agregado".


Los chicos ven a la universidad como miran otros objetos de consumo, transitorios y no acumulativos. "Los chicos valoran la universidad durante un tiempo. La ven como un medio que luego les permite pasar a otro espacio, como el posgrado o el trabajo", apuntó María José Fittipaldi, coordinadora de Asesoramiento y apoyo académico del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Pero marcó continuidades: "Siguen buscando carreras tradicionales por lo que significan socialmente, además de por interés", dijo. [ay, Fittipaldi tenía que hablar de carreras, ¿de qué sino? Lo que soslaya esta señora es que para llegar a un posgrado o obtener un trabajo basado en un título, primero tenés que cumplir con ciertos requisitos, como pelarte el culo estudiando para obtener un título, por mencionar sólo uno].


Para estos chicos, el papel del profesor es diferente. "Los chicos piden y valoran al docente en sus conocimientos y en su capacidad de explicarlos y «bajarlos» a la cotidianidad", dijo Cuesta. [O sea, el profesor será valorado en tanto consiga trivializar, por ejemplo, la ley de la relatividad. Nada de boludeces como que el alumno deba esforzarse por comprender un concepto complejo. Para eso esta Discovery Channel] Pero la autoridad ya no se da por sentada. "Hay que ganarla en el aula y parte de hacerlo es dar cierta contención emocional", señaló. "Los chicos piden saber para qué les sirve lo que están aprendiendo." [Bueno, esto SIEMPRE fue así. Que te respondieran lo que querés escuchar es otra cosa.]


"Los chicos te tienen respeto si te ven como una persona, que incluso se puede equivocar y pedir disculpas [Si te ven como un gato no te respetan. ¨Chicos [podrían empezar por no decirle ´chicos´ a pelotudos de 23 años], quiero pedirles disculpas por utilizar alguna palabra no incluida en el repertorio de las 500 que se saben¨]. Eso no significa simetría, porque nunca pierdo mi lugar ni soy una de ellos" [porque ellos no la dejan], comentó María Eugenia Santiago, profesora de Historia en distintas carreras en la UCA. "Los chicos [¡no les digan más chicos! Decile alumnos y marcá la cancha] quieren crear vínculos [que hagan una página web, que esperen la hora de ir al bar]. Quieren ver en vos a otra persona, [¿Está segura de que no se quieren ver a ellos mismos?] disponible y dispuesta al diálogo", describió.


Sztrajman estuvo de acuerdo. "Para ser un buen docente ya no sirve solamente saber. Ser una autoridad en la materia es necesario, pero no suficiente. La manera de llegar es complementar los contenidos con estrategias de tipo teatral. Nadie puede captar la atención durante un tiempo muy largo, así que hay que desarrollar estrategias más vinculadas con lo histriónico y el humor." [¿Por qué no dejar eso a los colegios terciarios que quieran hacer plata con sus ´chicos´ y que la Universidad pública vuelva a ser un sitio del saber, no un apéndice del entretenimiento?]


Según Cuesta, los docentes tienen que estar preparados para recibir demandas emocionales de los alumnos, como las que esperan de un tutor, alguien que da consejos y que pone límites. "Hay un fuerte aspecto emocional en esta generación", dijo. [Padre ausente, profesor amigote]


Fittipaldi relativizó la idea de que los chicos busquen contención. "Tienen idea de la autoridad, pero están más habituados a relaciones horizontales [se la pasan durmiendo] y por eso tienden a replicar esa comunicación con el docente [¿me parece a mí o usó ´replicar´ -instar o argüir contra la respuesta o argumento- con el sentido de ¨to do it again in order to get the same result¨?]. Lo nuevo es que hay que poner énfasis en el sentido de la autoridad, algo que antes no era necesario." [ah, qué bueno! Hijos de la democracia que deben ser sometidos al constante recordatorio de quién es la autoridad].


[Yo noto varias inconsistencias en el diagnóstico y en el testimonio de algunos 2entes. Pero lo que más me preocupa es lo que vayan a hacer con este análisis, porque lo más probable es que adapten todo a esta generación de consumidores replicantes emoticones, que un día serán quienes deban a su vez transmitir el conocimiento y ya se pueden imaginar a qué velocidad se puede degradar todo. ¿Qué se puede esperar de la porción de millenials que lleguen a ser profesores? ¿Podrán superar las cagadas del siglo XX?]


Para ver la nota cruda, pincha acá



lunes, 10 de noviembre de 2008

El pelotudo del statu quo

Caminaba por la calle y me vino a la mente la frase del famoso pensador argentino, que no me acuerdo si era Feinmann Eduardo o Feignman Joseph Paulson quien declamó a los 4 vientos que ¨en la Argentina no hay pelotudo que no tenga un blogg¨. Lo pongo en negrita, a petición.



Ante lo cual me hago eco y procedo a armar mi blog, desde donde poder expresarme sobre los dichos del antedicho, y proclamar que cualquiera con suficiente premier grado de genuflexión o ligera de tacos puede alcanzar cierta estatura polìtica accesoria al statu quo.